Sustituyendo pantallas por el Laboratorio de Imaginación
Por Mariana Roggero | 30 de Julio, 2026 | 5 min de lectura

La curiosidad florece cuando las manos están activas.
A veces, como cuidadores, la culpa nos invade cuando recurrimos a una pantalla para poder terminar de hacer la cena, contestar un correo urgente o simplemente tomar un respiro. Sin embargo, no se trata de prohibir las tablets o los televisores desde la frustración, sino de ofrecer algo genuinamente más interesante.
Un niño pasivo frente a una pantalla está recibiendo información ya digerida; un niño en un Laboratorio de Imaginación está construyendo su propia comprensión del mundo. Y lo mejor de todo es que no necesitas una casa de revista de diseño ni materiales costosos para lograrlo. Tu hogar, tal cual está hoy, es el lienzo perfecto.
“Transformar la rutina no requiere de grandes montajes, sino de cambiar la mirada: ver en lo cotidiano una invitación a explorar.”
El Estudio de Arte Itinerante
Muchas familias evitan las artes plásticas en casa por miedo al desorden. Pero, ¿y si delimitamos un espacio seguro que invite al caos controlado? Podemos crear un «estudio de arte» temporal en la esquina de la mesa de la cocina o en un rincón del piso de la sala.
Materiales simples, infinitas posibilidades: Papeles reciclados, papel kraft en rollos, témperas y óleos pasteles. Estos materiales son nobles y muy táctiles. Cuando un niño desliza un óleo pastel sobre una cartulina porosa, no solo está coloreando; está sintiendo la resistencia del material, entrenando su motricidad fina y liberando tensión a través de la presión que ejerce.
Nuestra Banda Sonora Familiar
La rutina del hogar a veces puede sentirse pesada, repetitiva y llena de instrucciones: «recoge esto», «lávate los dientes», «ponte los zapatos». ¿Qué pasaría si le ponemos música a esos momentos para hacer las transiciones más amables?
No necesitas ser músico profesional para crear una banda sonora familiar. Los instrumentos acústicos tienen una riqueza sonora que las pantallas jamás podrán igualar por su cualidad física y vibratoria.
Cuando sustituimos las pantallas por materiales nobles y sonidos reales, les estamos diciendo a nuestros hijos que confíamos en su capacidad de asombro. Los invitamos a dejar de ser espectadores pasivos para convertirse en los protagonistas de su propia aventura en casa.
Anímate hoy a sacar un par de témperas o poner un ritmo alegre para recoger la sala. Verás cómo, poco a poco, la magia del arte transforma el clima de todo el hogar.